Ventajas de tener un gato en casa
Los gatos son animales con poca actividad durante largos periodos, la mayor parte del día la pasan durmiendo o descansando. Esto puede ser una ventaja si por trabajo u horarios complicados estás muchas horas seguidas fuera de casa. Además no necesitan paseos ni un espacio excesivamente grande para moverse.
Ten en cuenta que con la penumbra, es decir, al amanecer y atardecer los gatos tienen su máxima actividad, son en estas horas cuando el gato va a querer jugar y demandará más atención. Si va a permanecer varias horas solo, en especial si es en las que su actividad aumenta, sería recomendable que tu gato dispusiera de entretenimiento. Pueden ser juguetes, juegos interactivos o un compañero de juegos. Algunos problemas de comportamiento se solucionan si en la casa hay dos gatos en lugar de uno.
Los gatos son animales cuidadosos con su propia higiene. Otro de los grandes usos que hacen de su tiempo es el acicalamiento. No les gusta permanecer con las patas sucias ni el pelaje descuidado, así que es difícil que ensucien la casa de pisadas. Eso sí, hay un cambio frecuente de pelaje y los pelos pueden resultar molestos si se quedan adheridos a ropa y muebles.
Lo recomendable es un cepillado al menos una vez a la semana, que puede convertirse en una experiencia agradable para nuestro animal si lo acostumbramos a ello. Lo mismo pasará con la hora del baño.
Por otro lado, recoger las deposiciones de los animales es una de las quejas más frecuentes de los dueños de mascotas y los gatos tienen un punto a favor en este tema. Casi desde el primer momento aprenden a usar el cajón de arena para sus necesidades. Eso sí, deberemos mantenerlo limpio y alejado de la zona de alimentación y descanso.
Cariñosos pero independientes, los gatos pueden resultar animales treméndamente amorosos, busquen nuestras caricias y decidan que el lugar perfecto para echar una siesta es nuestro regazo, pero parecen regularse a los estados de ánimo de su compañero humano. Son unos de los animales más empáticos, es decir, cuando hay visitas o el propietario está con otra actividad son capaces de desaparecer o volver a sus propias tareas y cuando el humano demanda más cariño, por ejemplo con una enfermedad, el gato no se mueve de su lado.
Su comportamiento, gestos y estética general resultan atractivos para los humanos, en otras palabras nos gusta mirar a los gatos. Seguir sus aventuras nos resulta entretenido e internet es una buena muestra de ello.
Otro aspecto positivo de los gatos es su comportamiento de maestros indirectos. Son capaces de enseñar valores como la paciencia y dulzura, lo que puede ser de gran ayuda si se convive con un niño.
Esto puede explicarse por el comportamiento que tienen los gatos frente a los conflictos. No son como los perros u otras mascotas. La respuesta felina habitual frente a un conflicto es la huida, es decir con los gatos no vale gritar y pelear porque no nos harán caso y la relación con ellos es posible que empeore. Este comportamiento fuerza a buscar otras vías de comunicación, menos agresivas.
Cuidado, cuando un gato se siente amenazado y no hay posibilidad de huida su respuesta puede ser la lucha, conviene tenerlo en cuenta con niños pequeños que puedan forzar esta situación sin darse cuenta.
Además de estas ventajas y los beneficios físicos que puedan tener los gatos hacen muy bien la función de manta, aportan un calor muy placentero y les gusta dormir junto a nosotros o a los pies de la cama. Pero no todo son ventajas, convivir con un gato puede tener algunos inconvenientes que comentamos a continuación.