Es un hecho que los gatos son maravillosos, sin embargo a algunas personas les generan dudas al momento de tomar la decisión de adoptar uno, o hay quienes ya viven con algún gato, pero hay cosas que no saben manejar con respecto a estos, es por esto que les traemos esta publicación, para los amantes de los gatos, con curiosidades, tips e información.

¿Cómo son los gatos?

Los gatos tienen un carácter particular y distinto al de otras mascotas. Aunque no se puede generalizar porque cada uno tiene su propia personalidad, existen rasgos comunes que los caracterizan. Suelen ser independientes, curiosos y cuidadosos con la limpieza de su entorno.

Los gatos adultos permanecen la mayor parte del día en una actividad baja, y generalmente se echan siestas de varias horas. Son muy ágiles y su forma de juego casi siempre es una secuencia de caza, seguir un cordel o permanecer agazapados para saltar sobre su juguete.

Otra actividad importante en su vida diaria es acicalarse y mantenerse aseados. Además no les gusta que su entorno esté sucio, si su bandeja de arena no está lo suficientemente limpia es posible que busquen sitios alternativos para hacer sus necesidades.

Los gatos son curiosos, en especial les gustan los sitios altos donde vigilar y sentirse protegidos. Si tienen una ventana, pueden pasarse mirando por ella un buen rato.

Los gatos al igual que los perros tienen sistemas de comunicación muy complejos. Dentro de su misma especie, la comunicación se basa en posturas corporales, sonidos y olores que marcan el territorio o a los miembros de una misma manada. Los gatos también han desarrollado otros mecanismos para relacionarse con la especie humana. Los maullidos son la forma más eficaz de llamar la atención de los humanos, por ejemplo utilizan vocalizaciones para comunicarse con nosotros y en raras ocasiones para comunicarse con otros gatos.

A la hora de tener un gato también debes tener en cuenta que son muy sensibles a los cambios. Si un gato se acostumbra a vivir en una casa desde que es pequeño, no es aconsejable cambiar radicalmente el lugar en el que vive. Los gatos se estresan fácilmente con este tipo de cambios así que debes tener claro cuál va a ser su espacio antes de adoptarlo.

Tu casa es su casa

Tú no tienes un gato, tú vives con uno. De hecho, casi podría decirse que él te permite vivir allí porque, a saber por qué razón, le has caído bien. Los gatos son animales territoriales por definición. Un gato entiende por su territorio aquel lugar en el que se encuentran los recursos que necesita para satisfacer sus necesidades básicas y expresarse como gato. Y entiende que su territorio es suyo, punto. Los gatos son, pues, una suave bola de pelo con férreos principios liberales en lo que concierne a la propiedad privada. No le prives de su esquina favorita de la casa, aunque esa esquina seas tú.

Si duerme un día contigo, querrá dormir contigo siempre

Los gatos son independientes y muy suyos, pero tienen una cualidad de la que carece ese romance de una noche que nunca nos volvió a llamar: siempre querrán volver a dormir en nuestra cama. Si realmente nos molesta que el gato suba a la cama por la noche y nos despierte, debemos tenerlo claro desde que el animal llega a casa e impedirle el acceso a la habitación. Si le dejamos entrar, es muy probable que suba con nosotros buscando la comodidad de la cama y nuestro contacto. Y cuando un día no nos apetezca que duerma con nosotros y cerremos la puerta, vendrán los problemas: intentará entrar por todos los medios rascando la puerta y vocalizando.

Ventajas de tener un gato en casa

Los gatos son animales con poca actividad durante largos periodos, la mayor parte del día la pasan durmiendo o descansando. Esto puede ser una ventaja si por trabajo u horarios complicados estás muchas horas seguidas fuera de casa. Además no necesitan paseos ni un espacio excesivamente grande para moverse.

Ten en cuenta que con la penumbra, es decir, al amanecer y atardecer los gatos tienen su máxima actividad, son en estas horas cuando el gato va a querer jugar y demandará más atención. Si va a permanecer varias horas solo, en especial si es en las que su actividad aumenta, sería recomendable que tu gato dispusiera de entretenimiento. Pueden ser juguetes, juegos interactivos o un compañero de juegos. Algunos problemas de comportamiento se solucionan si en la casa hay dos gatos en lugar de uno.

Los gatos son animales cuidadosos con su propia higiene. Otro de los grandes usos que hacen de su tiempo es el acicalamiento. No les gusta permanecer con las patas sucias ni el pelaje descuidado, así que es difícil que ensucien la casa de pisadas. Eso sí, hay un cambio frecuente de pelaje y los pelos pueden resultar molestos si se quedan adheridos a ropa y muebles.

Lo recomendable es un cepillado al menos una vez a la semana, que puede convertirse en una experiencia agradable para nuestro animal si lo acostumbramos a ello. Lo mismo pasará con la hora del baño.

Por otro lado, recoger las deposiciones de los animales es una de las quejas más frecuentes de los dueños de mascotas y los gatos tienen un punto a favor en este tema. Casi desde el primer momento aprenden a usar el cajón de arena para sus necesidades. Eso sí, deberemos mantenerlo limpio y alejado de la zona de alimentación y descanso.

Cariñosos pero independientes, los gatos pueden resultar animales treméndamente amorosos, busquen nuestras caricias y decidan que el lugar perfecto para echar una siesta es nuestro regazo, pero parecen regularse a los estados de ánimo de su compañero humano. Son unos de los animales más empáticos, es decir, cuando hay visitas o el propietario está con otra actividad son capaces de desaparecer o volver a sus propias tareas y cuando el humano demanda más cariño, por ejemplo con una enfermedad, el gato no se mueve de su lado.

Su comportamiento, gestos y estética general resultan atractivos para los humanos, en otras palabras nos gusta mirar a los gatos. Seguir sus aventuras nos resulta entretenido e internet es una buena muestra de ello.

Otro aspecto positivo de los gatos es su comportamiento de maestros indirectos. Son capaces de enseñar valores como la paciencia y dulzura, lo que puede ser de gran ayuda si se convive con un niño.

Esto puede explicarse por el comportamiento que tienen los gatos frente a los conflictos. No son como los perros u otras mascotas. La respuesta felina habitual frente a un conflicto es la huida, es decir con los gatos no vale gritar y pelear porque no nos harán caso y la relación con ellos es posible que empeore. Este comportamiento fuerza a buscar otras vías de comunicación, menos agresivas.

Cuidado, cuando un gato se siente amenazado y no hay posibilidad de huida su respuesta puede ser la lucha, conviene tenerlo en cuenta con niños pequeños que puedan forzar esta situación sin darse cuenta.

Además de estas ventajas y los beneficios físicos que puedan tener los gatos hacen muy bien la función de manta, aportan un calor muy placentero y les gusta dormir junto a nosotros o a los pies de la cama. Pero no todo son ventajas, convivir con un gato puede tener algunos inconvenientes que comentamos a continuación.

Compañía felina, siempre bienvenida

Muchos especialistas recomiendan a personas que viven solas la compañía de un gato. Además de los aspectos positivos en la salud mental que ofrecen los pequeños felinos fundamentales en la gatoterapia, los gatos no requieren de grandes cuidados, en comparación con, por ejemplo, los perros. Vivir acompañado de un gato también nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismos y aceptarnos tal cual somos: los gatos no nos juzgan, no diferencian entre guapos y feos o ricos y pobres; solo reciben cariño y lo devuelven a su manera, de una forma completamente natural y sin artificios.

Las familias que conviven cerca de un gato también logran algunos beneficios psicológicos, puesto que fomentan y refuerzan la comunicación entre padres e hijos y entre hermanos. Este es uno de los aspectos positivos de la gatoterapia. Además, la convivencia familiar con animales enseña a los niños a responsabilizarse de ciertas tareas, a respetar y amar a otras especies, y esto redunda en el refuerzo de actitudes sosegadas, relajadas y de distensión del estrés.

El problema del olor

Si bien tener un gato tiene muchos aspectos positivos, sabemos que pueden marcar territorio o esporádicamente hacer sus necesidades fuera del arenero, es por esto que es recomendable que siempre su arenero esté limpio, así evitaremos que hagan sus necesidades donde no corresponde, pero en caso de que esto ocurra, te recomendamos comprar cualquier inhibidor de olores, para que no se mantenga el olor en el ambiente, también puedes crear tu propio inhibidor, te recomendamos usar lo siguiente: agua, cloro, limpia pisos aromatizado, bicarbonato de sodio, con una mezcla de estos elementos a gusto, pero siempre mayoritariamente agua y poco cloro, podremos crear un inhibidor de olores, luego lo aplicamos con un dispersor en la zona, para este inhibidor recomendamos lavar frecuentemente el dispersor para que no se junte el bicarbonato.

17 Abr, 2021

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