Los animales de compañía son un miembro más de nuestras familias. En el momento en el que decidimos incorporar uno a nuestra vida, somos responsables de su bienestar físico y emocional. No solo debemos procurarle agua, un alimento adaptado a sus necesidades, ejercicio, juego, un lugar de descanso, atención veterinaria… También un entorno seguro que le prevenga de posibles accidentes.
Es imposible evitar al 100% que nuestro perro pueda sufrir un contratiempo, pero en nuestra mano está en reducir las probabilidades al mínimo posible. Uno de los más comunes en perros es su extravío, tal y como podemos comprobar cada día con carteles de perros que se buscan en calles y redes sociales.
En la mayoría de los casos, la pérdida del can se ha producido por algún descuido de su familia humana: pasear con él sin llevarlo atado en zonas no acotadas, una correa o collar defectuoso o inapropiado, un mal cerramiento en el jardín… Errores que podemos evitar y que nos ahorrarán el dolor de perder a nuestro perro.
A continuación, podremos leer algunos consejos para disminuir los riesgos de que nuestro perro huya. Pero el mejor consejo que podemos darte es que siempre supervises a tu perro y que no te distraigas mirando el móvil o hablando con los amigos del parque mientras tu perro ande suelto.
